Leer
significa interactuar con un texto, comprenderlo y utilizarlo con fines
específicos, pero también debemos tener en cuenta la
disposición de quién lee, quién debe
adoptar una posición positiva y abierta hacia esa
actividad del intelecto como así también
debemos tener en cuenta el tipo de texto con el que
vamos a trabajar, además de los
conocimientos previos que tenga el lector, debemos
tener en cuenta la estructura y función del
texto y su contenido.
A lo
largo de esta interacción el lector desarrolla estrategias cognitivas que le
permiten
reconstruir significados, se va formulando preguntas y
las irá respondiendo tomando en cuenta
tanto la información escrita, relevante para sus
propósitos, como la no visual, aportada por sus
conocimientos previos y de esta manera la lectura se
convierte en un medio para lograr
aprendizajes.
Podemos decir que comprender es construir puentes entre
lo NUEVO y lo CONOCIDO, es un
proceso activo dado que no se limita a retener
literalmente lo leído sino que requiere de la
elaboración de muchas inferencias.
Descartamos
la lectura como mera oralización de la grafía proponemos la ecuación leer y
comprender, la lectura deviene en comprensión lectora,
requiere del desarrollo de una serie de
habilidades o destrezas llamados procesos cognitivos.
La
lectura ha sido objeto de estudio y preocupación durante las últimas décadas,
muchos
investigadores se han abocado al estudio y análisis de
cómo se desarrolla el proceso de
comprensión lectora. Autores como Solé (1992) y Vargas
(2007) sostienen que se trata de
un proceso interactivo que se produce entre el LECTOR,
el TEXTO y en un CONTEXTO
determinado, este modelo interactivo se ha denominado
TRÍADA COMPRENSIVA.
Para
conocer más sobre el CONTEXTO, les proponemos recorrer la siguiente infografía.
